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Implicació ciutadana en la construcció de la ciutat

La participació ciutadana segons Natalia Matesanz Ventura @cumuloLimbo_

La participació ciutadana segons Natalia Matesanz Ventura @cumuloLimbo_

Implicació ciutadana en la construcció de la ciutat
Sempre existeix una espècie de tensió entre com imaginem que es desenvoluparà la vida als espais que pensem i projectem i com, realment, el transcurs de la vida omple, transforma i, de vegades, desborda les previsions que havíem fet.
Per aconseguir disminuir aquesta distància, és important realitzar un exercici intens d’empatia: entendre les necessitats i les formes de viure, i albirar els canvis en què una societat està immersa, per aconseguir projectar millor tots aquells edificis i espais urbans que són necessaris per a un desenvolupament ple de la vida en comunitat.
Traçar els projectes de ciutat amb la ciutadania com a guia i com a còmplice permet que qualsevol iniciativa parteixi d’un ideari consensuat i que es generi un argumentari col·lectiu en favor de les propostes empreses.
La implicació directa de la ciutadania en els processos de construcció de la ciutat i del territori genera una major consciència en la població sobre els assumptes col·lectius i augmenta el sentit de pertinença i de responsabilitat envers els projectes i espais comuns que es decideixen construir.
Com en els diàlegs interminables que hem d’exercir en voler entendre un client que decideix fer-se una petita casa, els processos d’implicació ciutadana ens han de servir per conèixer millorla societat i els actorsque trepitjaran els escenaris dibuixats, per transcriure els seus anhels i convertir-los en realitats materials.


Implicación ciudadana en la construcción de la ciudad
Siempre existe una especie de tensión entre cómo imaginamos que se desarrollará la vida en los espacios que pensamos y proyectamos y cómo, realmente, el transcurso de la vida llena, transforma y, en ocasiones, desborda las previsiones que habíamos hecho.
Para lograr disminuir esa distancia, es importante realizar un ejercicio intenso de empatía: entender las necesidades y las formas de vivir, y vislumbrar los cambios en los que una sociedad está inmersa, para conseguir proyectar mejor todos aquellos edificios y espacios urbanos que son necesarios para un desarrollo pleno de la vida en comunidad.
Trazar los proyectos de ciudad con la ciudadanía como guía y como cómplice permite que cualquier iniciativa parta de un ideario consensuado y que se genere un argumentario colectivo en favor de las propuestas emprendidas.
La implicación directa de la ciudadanía en los procesos de construcción de la ciudad y del territorio genera una conciencia mayor en la población sobre los asuntos colectivos y aumenta el sentido de pertenencia y responsabilidad para con los proyectos y espacios comunes que se deciden construir.
Como en los diálogos interminables que debemos ejercer al querer entender a un cliente que decide hacerse una pequeña casa, los procesos de implicación ciudadana nos deben servir para conocer mejor la sociedad y los actores que pisarán los escenarios dibujados, para transcribir sus anhelos y convertirlos en realidades materiales.

HEM DE PARLAR sobre participació ciutadana. JOAN SUBIRATS, MARC ANDREU i JON AGUIRRE

Triar una única persona per parlar sobre qüestions relacionades amb la participació de la ciutadania en la construcció de les ciutats ens era difícil. Per això, hem optat, en aquesta ocasió, per donar veu a tres personalitats relacionades amb la temàtica:per tal de conformar una visió des de diferents perspectives. Volem agrair a Joan Subirats, Marc Andreu i Jon Aguirre la col·laboració en aquesta entrevista polifònica. Read More

La participación ciudadana posible en arquitectura y urbanismo

Ha pasado ya medio siglo desde que en los largos años 1960 ―que discurrieron entre 1957 y 1973― se produjo una intensa confluencia entre la arquitectura y la participación ciudadana. Por aquellos años la participación se convirtió en un refugio para muchos arquitectos ―John Turner, Christopher Alexander, Ralph Erskine, Aldo Van Eyck, Lucien Kroll― que buscaban nuevos caminos más allá de las directrices emanadas de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna ―al menos hasta el CIAM XI en 1959 en Otterlo, Holanda. Aquella participación, que contaba con muy buenas intenciones, buenas ideas y con un sólido soporte teórico, carecía sin embargo de herramientas metodológicas y apenas contaba con medios y mucho menos con experiencias contrastadas. De aquellos años nos quedan teorías ―como los Soportes de Habraken o el lenguaje de Patrones de Alexander―, nos quedan libros, artículos y ejemplos de arquitecturas que atestiguan el interés creciente en esa década por enfrentarse a los postulados homogeneizadores de la arquitectura y el urbanismo. Read More

Y del proceso al plan

Los sesenta: ¿planificación o democracia?

A mediados de los años 60 y al calor de las protestas sociales que agitaban todo occidente, la planificación moderna fue sometida a una intensa discusión. Entre otros puntos críticos, la creciente tecnificación y burocratización del planeamiento de herencia racionalista empezaba a convertirse en un blindaje al servicio de quienes manejaban el instrumento e imponían unilateralmente sus criterios e intereses. Bajo esta perspectiva, el advocacy planning[1] se propuso dar lugar desde fuera de los cauces oficiales a “una democracia urbana efectiva” y con ello abrió la vía por la que la participación se incorporó a la práctica urbanística. Read More